Acabo de leer unos cuantos artículos, comentarios, entradas… en algunos blogs y en algunas cuentas de Twitter. Tengo para mí que algunas personas están haciendo de la red su vida en el sentido más literal posible. Están dando carácter de realidad a lo que son sólo palabras escritas en un medio etéreo. Es como una metarrealidad virtual. Hay radicales que ya viven en y para ella. Peligro.
Como centenares de miles de personas, supongo, me he decidido a abrir este blog más por curiosidad que no por una intención decidida de utilizarlo como herramienta de expresión de pensamientos más o menos íntimos o comentarios acertados, mucho o poco, sobre cualquier tema.
Por cierto, la primera sorpresa es que el corrector automático me subraya la palabra blog, lo que no deja de tener cierta gracia en un blog. Hojeando el Panhispánico de dudas de la RAE éste nos remite a bitácora. No llego a entender el salto, pues la bitácora no es más que el soporte del compás (brújula) en un barco. Por otra parte, el cuaderno de bitácora es el “libro en el que se apunta el rumbo, velocidad, maniobras y demás accidentes de la navegación”. En fin, echándole imaginación y, sobre todo, ganas, podemos buscar el parecido.
Vamos a ver cómo ha quedado esta primera incursión en el mundo de los blogs (curiosamente, el plural no lo señala como incorrecto)