Francamente, querida, me importa un bledo
15 diciembre 2009
Deja un comentario
Setenta años ya desde que Clark Gable le soltó la celebérrima frase (Frankly, my dear, I don’t give a damn) a Vivien Leigh. Es curioso, pero cada vez son más las personas en edad de razonar que no han visto la película y, sin embargo, todos la tienen/tenemos como un hito cinematográfico. Hasta tal punto sigue teniendo fuerza esta superproducción (cuán antiguo se ha quedado el calificativo) que, un día como hoy, informativos de las televisiones de medio mundo introducen una pieza en sus escaletas recordando el aniversario del evento. Esto es valor de marca y lo demás son cuentos. De hecho, criaron fama hace 70 años y desde entonces se han dedicado a dormir.
